Si trabajas en el campo, sabes que no hay dos días iguales… pero sí hay algo que se repite: muchos riesgos se cuelan en la rutina sin que apenas los notes.
Un tractor que manejas “de memoria”, una herramienta que hoy no revisas, una postura forzada durante horas, el calor intenso del verano o un producto fitosanitario mal manipulado pueden acabar en un accidente o una lesión que te deje fuera de juego durante semanas.
Y lo más peligroso es que los riesgos laborales en la agricultura rara vez aparecen de golpe. Normalmente se acumulan: la prisa, la confianza, el cansancio, la falta de mantenimiento o la falta de información van sumando hasta que un día pasa “lo que nunca pasa”.
Por eso, la prevención de riesgos laborales en la agricultura no va de teoría ni de papeleo. Va de aprender a trabajar de forma más segura, eficiente y consciente, protegiendo tu salud hoy y a largo plazo. Entender estos riesgos es el primer paso para reducir accidentes reales en el campo y tomar mejores decisiones en tu día a día.
10 riesgos laborales más comune…
Qué se entiende por riesgos laborales en la agricultura
Los riesgos laborales en la agricultura son todos aquellos peligros que pueden afectar a tu integridad física o a tu salud mientras realizas tareas agrícolas, ya sea de forma puntual o continuada. No dependen únicamente del tipo de cultivo: también influyen el entorno, la maquinaria utilizada, los productos empleados y la organización del trabajo.
En el sector agrario, estos riesgos suelen agruparse en:
Riesgos mecánicos
Riesgos químicos
Riesgos físicos
Riesgos ergonómicos
Riesgos biológicos
Comprenderlos en profundidad es lo que permite aplicar medidas preventivas reales. Por eso, realizar una formación específica, como un curso online PRL de maquinaria agrícola y prevención en el sector agrario, es clave para identificar peligros y actuar antes de que se produzca un accidente.
¿A quién afectan los riesgos laborales del sector agrario?
Los riesgos laborales del sector agrario afectan principalmente a:
Agricultores autónomos
Trabajadores por cuenta ajena
Temporeros y personal de campañas
Personas que utilizan maquinaria agrícola de forma ocasional
Y ojo: la experiencia no elimina el riesgo. De hecho, la rutina y la confianza excesiva están detrás de muchos accidentes laborales en el campo. Por eso es tan importante una formación PRL agrícola clara y útil, centrada en los riesgos laborales del campo, el uso seguro de maquinaria y la prevención real de accidentes en explotaciones agrícolas.
Principales riesgos laborales en la agricultura
Riesgos mecánicos. Maquinaria y herramientas agrícolas
Tractores, cosechadoras, motosierras o aperos agrícolas pueden provocar atrapamientos, cortes, golpes y vuelcos. Muchos accidentes graves aparecen por falta de mantenimiento, uso incorrecto o ausencia de formación específica en uso seguro de maquinaria agrícola. Una revisión básica, protecciones colocadas y procedimientos claros marcan la diferencia.
Riesgos químicos. Pesticidas y productos fitosanitarios
La exposición a pesticidas y productos fitosanitarios puede generar intoxicaciones, problemas respiratorios o afecciones cutáneas. El riesgo aumenta si no se utilizan los EPIs obligatorios en agricultura o si no se respetan dosis, mezclas y tiempos de seguridad. La prevención aquí no es opcional: leer etiquetas, ventilar, guardar correctamente y proteger piel, ojos y vías respiratorias es imprescindible.
Riesgos físicos. Ruido, vibraciones y temperaturas extremas
El ruido continuado de la maquinaria puede provocar pérdida auditiva, mientras que las vibraciones afectan a articulaciones y circulación. A esto se suman el calor extremo en verano y el frío en determinadas campañas, aumentando el riesgo de golpes de calor o hipotermias. Medidas simples como descansos programados, hidratación, ropa adecuada y protección auditiva ayudan a sostener el rendimiento sin jugarte la salud.
Riesgos ergonómicos. Sobreesfuerzos y malas posturas
Las tareas repetitivas, la carga manual de pesos y las posturas forzadas provocan lesiones musculoesqueléticas. Son de los riesgos laborales más comunes en la agricultura, aunque muchas veces se normalizan: “es lo que hay”. Alternar tareas, usar ayudas mecánicas, aprender técnicas de levantamiento y ajustar la organización del trabajo reduce dolores crónicos y bajas laborales.
Riesgos biológicos. Animales, picaduras y microorganismos
Picaduras de insectos, mordeduras de animales o contacto con bacterias y hongos del suelo pueden causar infecciones, alergias o enfermedades profesionales si no se aplican medidas de protección. Guantes adecuados, calzado resistente, higiene al finalizar la jornada y control del entorno (nidos, zonas húmedas, acumulaciones orgánicas) son acciones preventivas muy efectivas.
Riesgos por caídas, golpes y resbalones
Terrenos irregulares, superficies mojadas, trabajos en altura o falta de orden en la explotación provocan caídas y golpes frecuentes. Mantener pasillos despejados, señalizar zonas peligrosas, usar calzado antideslizante y planificar los trabajos en altura con seguridad reduce notablemente estos accidentes.
Por qué es obligatoria la prevención de riesgos en agricultura
La prevención de riesgos laborales agrícolas es obligatoria porque protege tu salud, reduce la siniestralidad y garantiza el cumplimiento de la normativa vigente. Pero, además, tiene ventajas directas en el día a día:
Disminuye los accidentes laborales
Evita sanciones legales
Mejora la productividad
Fomenta una cultura preventiva real
Invertir en formación y prevención no es un trámite: es una forma directa de trabajar con mayor seguridad y tranquilidad en el campo, minimizando los riesgos laborales más comunes en la agricultura desde el conocimiento y la práctica diaria.